El martirio de San Felipe
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Encargante: seguramente el duque Medina de las Torre, virrey de Nápoles. Ubicación:Museo del Prado Estilo artístico: Arte barroco Técnica: Óleo sobre lienzo Dimensiones: 2,30 x 2,30 m Ratón sobre la imagen para ver detalles |
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Imagen del día 9 de Agosto de 2008 por Kore
Detalles de la imagen 'El martirio de San Felipe. José Ribera. 1639'- Influencia: Jose Ribera, llamado Il Spagnoletto, es el introductor de la pintura de Caravaggio en España, con su tenebrismo y su realismo en las escenas. No hay que olvidar que la pintura de Caravaggio supuso una gran ruptura por la representación de temas religiosos como si fueran de la vida cotidiana, con una gran naturalidad y realismo.
- Felipe: San Felipe fue martirizado crucificado como Jesucristo en Hierápolis. Sin embargo, a diferencia de él, San Felipe fue crucificado no con clavos, sino atado con cuerdas como se representa en esta escena. Ribera lo representa en el momento de su alzamiento. Es un momento de sufrimiento contenido, tal y como el Concilio de Trento había descrito para evocar la santidad de los mártires. Los sentimientos tenían que estar contenidos, no podía haber atisbos de morbo ni de sangre, sino una situación muy ideal.
- Realismo: Aunque las figuras están dibujadas bajo los parámetros del Concilio de Trento, podemos ver un gran realismo en los rostros y en los cuerpos, que no se idealizan sino que marcan esfuerzo, tensión, deformidad.
- Tenebrismo: Ribera hasta la década de los 30 tiene una tendencia hacia el tenebrismo muy marcada, con fondos neutros y claroscuros muy marcados. Sin embargo, a partir de ese año empieza a tener influencia de Van Dyck y Rubens, que hacen escenas más luminosas. De ahí que su cielo sea azul, que no era lo habitual en él.
- Divino: Se trata de una representación de una apoteosis religiosa, cuando el santo ve que le van a martirizar en la cruz, mira al cielo en busca de ayuda divina.
- Teatral: Contrarrestando la mirada casi perdida del santo, están los verdugos, más bastos, más feos y más bestias que el martirizado. Se trata de una contraposición, uno débil y los otros bestias, para subrayar la teatralidad propia del Barroco.
- Público: Ribera muestra la escena lo más terrenal posible, con público que mira el martirio y sin ningún atisbo de gloria divina, ni coro de ángeles, ni nada parecido.








9 de Agosto de 2008 a las 1:31 pm
Olé, olé y olé esa Kore!!!!!!!!!
Tengo en el ordenador el análisis que debimos hacer del cuadro en un examen.
Te lo mando a tu correo
9 de Agosto de 2008 a las 1:54 pm
hola kore, hoy mismo he descubierto la pagina y me ha encantado,llevo un par de horas leyendo todos los comentarios, el arte es fascinante.todo lo que sabes!!!!!te admiro
desde hoy me verás por aqui, me lo pienso leer todo!!
9 de Agosto de 2008 a las 2:22 pm
Me gusta. La sinuosidad de las masas y las lineas que van formando lo narrativo del cuadro, lleno de dramatismo lo hace muy interesante
9 de Agosto de 2008 a las 3:04 pm
Saludos!
Q buenas apreciaciones y conceptos.
Una pintura genial sino imprescindible como tambien aleccionadora, para quien
halla agarrado con la mano una brocha o cogido un pincel sabra de la verdad q mis palabras expresan…a este pintor la imagen religiosa solo le satisfizo el rasgo constructivo solo pintura y sus problemas,el tema hace centrar la tarea del oficio pero es la tecnica el problema a resolver,
el pincel debe estar y ser el adecuado,precision para los bordes,superficies dominadas color claro y brillante,tonalidad fuerte,anatomias estudiadas,solucion del espacio,”trompe- l´oeil” influido
pero dominado,q perspectiva y disposicion de planos,esos gestos tan proximos tan de nuestra naturaleza,fascinante la mujer del extremo izquierdo abajo en el grupo de 4 adultos y el bebe,te “habla”.
Yo de pronto le borraria esos palitos de la mitad y le cambiaria el rojito
al camison y al azul del cielo le…jaja, solo bromeaba!
Pasenla bien.
9 de Agosto de 2008 a las 10:52 pm
*Contrarrestando la mirada casi perdida del santo, están los verdugos, más bastos, más feos y más bestias que el martirizado.*
Bien dicho: Es que el martirizado también es feo y bestia como para poder martirizar otros. En esto, el realismo del pintor es cruel. La falta de idealización me recuerda a Velázquez; pero imagino que es lo propio de toda la pintura española del XVII.
Me gusta la diagonal que traza el martirizado respecto al eje central de la cruz, una diagonal un tanto brusca, pero muy expresiva.
Y me recuerda también, por qué no, otro tipo de movimiento parecido (también entorno a un eje), como es el Descenso de la cruz, de Van der Weyden (Museo del Prado), obra que no sé si se encontraba ya en España, si fue accesible al pintor, etc…, cosa que no descarto y que pregunto a quien tenga idea.
Saludos.
Aker
10 de Agosto de 2008 a las 8:58 am
Escribí:
*Es que el martirizado también es feo y bestia como para poder martirizar otros.*
Quise haber escrito:
*Es que el martirizado también es feo y bestia como para poder martirizar a otros.*
Saludos.
Aker
10 de Agosto de 2008 a las 6:05 pm
Tenebrosa es la religión,desde luego san Felipe noes el Canon de Policleto,aquí no se cumple lo que decía Safo:Lo que es bello es bueno,
y lo que es bueno pronto será bello.
27 de Octubre de 2008 a las 6:18 am
TE ADMIRO KORE!!lloro de felicidad PERO Q BUENA PAGUINAAA!!!hombree!